El mandatario estadounidense ha anunciado que se postergaría cerca de un mes su visita a China, originalmente pensada para fines de marzo, con el fin de reunirse con Xi Jinping. Mientras las reuniones de delegados de ambos países en París abren la posibilidad de acuerdos comerciales, especialistas advierten que cancelar un encuentro entre ambos gobernantes “es un lujo que no se pueden permitir”