La materia tras el Big Bang no era un caos de partículas como pensábamos. Un experimento en el CERN muestra que se comportaba como un fluido, con ondas y “estelas” como en un océano
Al recrear el plasma de quarks y gluones, los físicos han descubierto que las partículas no se movían de forma independiente. El medio reaccionaba como un sistema colectivo, dejando huellas que hoy pueden medirse en colisiones de alta energía.