Padre Vladimir, cubano exiliado, sobre la crisis en Cuba: "El régimen tiene que caer ya"

Un apagón generalizado que ha afectado a toda la isla ha vuelto a poner de manifiesto la crítica situación que vive Cuba. Según ha explicado el médico cubano exiliado Antonio Guedes, el problema reside en que las termoeléctricas son antiguas, de la era soviética, y el petróleo cubano, rico en azufre, corroe y destruye las plantas, creando un círculo vicioso. El padre Vladimir, sacerdote cubano fundador del Proyecto Cobijo que acoge a compatriotas en Madrid, ha explicado en Cope las dificultades que vive el país. Afincado en España desde hace seis años, asegura que cada vez le resulta más difícil la comunicación con sus familiares y amigos en la isla. "Todo está colapsado, y no hay corriente, y claro, el Internet funciona supermal", lamenta. Para el sacerdote, la situación ha llegado a un punto límite. "Yo creo que el pueblo de Cuba está muy cansado de todo lo que se está viviendo ahora mismo y lo que se lleva viviendo más de 60 años también. Es un cansancio social horrible", afirma. Considera que este hartazgo con el régimen es un punto de no retorno: "No hay marcha atrás, el régimen tiene que caer ya, con presiones externas o por todo lo que interiormente se está viviendo". El padre Vladimir subraya que las protestas, como las ocurridas en Morón y Ciego de Ávila, son pacíficas y desmiente la versión del régimen que las tacha de "bandas pagadas por Estados Unidos". Lo que la gente demanda en las calles, insiste, ha cambiado. "La gente no está exigiendo que le pongan la corriente o que haya comida, la gente está exigiendo libertad", recalca. Preguntado por la reciente petición del viceprimer ministro cubano para que los cubanoamericanos inviertan en la isla, el padre Vladimir lo califica como "otra estrategia más del castrismo" y "una nueva patraña". Recuerda que el régimen siempre ha vivido "de la teta de la vaca", primero de la URSS y luego de Venezuela. El sacerdote es contundente al señalar al verdadero culpable de la miseria. "El peor bloqueo que existe en Cuba es el bloqueo de la ideología comunista y de los castristas", sentencia. En su opinión, que las calles estén "llenas de basura" o que las infraestructuras médicas se desplomen no es por el embargo de EE.UU., sino por un "bloqueo interior" fruto de 60 años de economía estatalizada que no permite la iniciativa privada. La única solución, concluye, es el fin del sistema actual. "Lo que realmente tiene que pasar es que se acabe el comunismo, y que hayan libres elecciones, y que los cubanos podamos decidir quiénes son los que nos gobiernan". Solo entonces, asegura, se podrá reconstruir el país. "Anhelamos todos volver a Cuba, pero no desde un comunismo. El comunismo no va a resolver el problema de Cuba, han hundido a Cuba en una miseria", finaliza.