"El arte es una buena manera de cuestionarnos el modo en que nos quieren vender la imagen del mundo", una herramienta "para volver a pisar la tierra, a sentir el frío de la nieve..." Sobre todo hoy, cuando la realidad se está construyendo en el entorno digital", al margen de lo que podemos ver, tocar, oler, saborear... Esta afirmación de Jesús Mari Lazkano está en la base de Natura Fugit, el proyecto que ha trabajado durante los últimos cinco años dentro del programa Tender puentes del Museo Universidad de Navarra y que el artista guipuzcoano ha materializado en un cortometraje de animación y en una exposición con 150 dibujos, que, a su vez, contienen, capa sobre capa, los cerca de 3.000 que realizó durante este tiempo sobre el glaciar Mer de Glace, en Chamonix (Alpes). Muchos de ellos, in situ.