La Universidad acoge desde este martes una nueva edición del Happening, unas jornadas culturales que buscan abrir un espacio de diálogo y encuentro. Organizado por el grupo Atlántida, el evento renació hace tres años con el objetivo de despertar la curiosidad. Frente a una juventud que parece caminar "con la mirada hacia el suelo", el Happening propone una alternativa. El inconformismo, que algunos describen como "giro espiritual", es el punto de partida del evento. Se trata de un signo de que la juventud busca algo más, una inquietud que el Happening quiere canalizar a través de la cultura, el debate y el encuentro. La propuesta, que se extenderá durante cuatro días hasta el viernes, está abierta a toda la comunidad universitaria, invitando a redescubrir la capacidad de asombro como motor para el conocimiento y la vida. La edición de este año presenta un programa que aborda temas de plena actualidad. Durante las jornadas se tratarán asuntos como la paz, la enfermedad o la sostenibilidad, pero uno de los platos fuertes será la ponencia sobre la polarización en España en la que dialogarán Tomás Gómez, exsecretario general del PSOE en Madrid, y Alejo Vidal-Quadras, uno de los fundadores de VOX. "Es arriesgado, pero creemos que es pertinente", admite sobre el encuentro Rodrigo Bravo Gómez, vicepresidente de la asociación. La organización considera que "este país se está jugando mucho ahora" y ven fundamental "recuperar el diálogo, el encuentro con el otro". Poner esta conversación delante de la Universidad es, para ellos, una declaración de intenciones. El evento también contará con una exposición titulada "Procesivas para la paz", que será presentada por monseñor Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, quien reflexionará sobre el tema. El resurgimiento del Happening partió de una constatación: "Identificamos la universidad como un mero título o un mero trámite", relata Bravo. La rutina de ir a clase, aprobar los exámenes y salir de fiesta dejaba poco espacio para un propósito mayor. Fue entonces cuando decidieron recuperar una iniciativa que habían iniciado sus padres para ofrecer una alternativa. Esa vivencia es la que buscan comunicar a toda la comunidad universitaria, "incluso a nuestros compañeros de distinta ideología". Según Bravo, la propuesta se ha convertido en una "ocasión de diálogo, algo que falta mucho en la Universidad y que es su verdadero espíritu". Aunque reconocen que existe una parte del alumnado que siente "hastío" y se limita a cumplir con el expediente, la respuesta general ha sido muy positiva. El Happening no se limita a las ponencias y los debates. La organización ha montado una carpa con un bar, conciertos y música para que el encuentro se extienda al ocio. Habrá torneos de mus y de fútbol, convirtiendo el campus en un verdadero punto de encuentro. "Que la Universidad se convierta en un espacio de encuentro, también en el ocio. Tomar una cerveza, estar con amigos... esto para nosotros es importante", subraya Rodrigo Bravo. Para los organizadores, es en esos momentos más distendidos donde a menudo empieza todo. Esta dimensión lúdica y social es fundamental para tejer una comunidad universitaria real, donde el diálogo no solo se produce en un foro, sino también escuchando un concierto o jugando a las cartas. El camino ha sido "muy bonito", rememora Bravo, recordando los "miedos e incertidumbres" de los primeros amigos que retomaron el proyecto. Con el tiempo, el evento ha ido creciendo y ganándose la confianza de la propia universidad, que al principio se mostraba expectante. "Han visto que organizamos un espacio de diálogo y de encuentro", celebra. El desafío ha cambiado: de la "oposición frontal" que encontraban los católicos en la Universidad ates a la "apatía" actual. Un reto que afrontan con la convicción de estar recuperando el "verdadero ideal universitario".