El Caído estrena una nueva era: "Se fue una cofradía del Parque y vuelve otra"

La Hermandad del Caído de Cádiz está viviendo una Cuaresma "muy intensa" y "diferente" que culminará el próximo Martes Santo con una noticia histórica: el regreso a su capilla universitaria en el Parque Genovés después de 18 años. La cofradía se trasladó a la iglesia de San Francisco en septiembre de 2008, y ahora se prepara para un esperado retorno que, según su hermano mayor, Mauricio García, estará lleno de novedades y logística compleja. Este regreso no es solo un cambio de ubicación, sino la presentación de una hermandad transformada. Mauricio García subraya que la cofradía que vuelve es muy distinta a la que se fue. "Se fue una cofradía en sí y vuelve otra", afirma, destacando que en estos 18 años la corporación ha evolucionado con "otro cortejo diferente, otras túnicas, otro paso, en el caso del paso del Cristo". El hermano mayor cree que el resultado será "una cofradía más madura" y con "otra estética completamente diferente", que ofrecerá una estampa muy bonita en el parque. El retorno al Parque Genovés significa recuperar una de las imágenes más icónicas de la Semana Santa de Cádiz para toda una generación. "Hay muchas generaciones, tanto de gente de la propia hermandad que sale, que nunca salió del parque, como también del propio público", explica García. Consciente de ello, uno de los gestos más simbólicos será la vestimenta del Cristo: "El Cristo durante casi toda su época en el parque ha salido de blanco", y por ello, como tributo a su historia y a sus mayores, este año volverá a lucir así. Para facilitar la adaptación al nuevo recorrido, más largo, la hermandad ha diseñado un Martes Santo de transición. La cofradía saldrá de San Francisco, pero se recogerá en su capilla del parque. Este planteamiento busca que el cambio no sea "de sopetón" para los hermanos. "Este año se alarga un poquito, y para el año que viene, pues, volvemos a alargar un poquito", detalla el hermano mayor, explicando que el próximo año el recorrido ya será más extenso desde la salida. El itinerario de vuelta también presentará cambios obligados. Debido a un andamio en la calle Veedor, la cofradía no podrá pasar por ese punto. En su lugar, el cortejo doblará "por los italianos, por San José, y cogemos Cervantes", una calle que, aunque estrecha, se considera cómoda para el andar de los pasos antes de encarar el Mentidero y buscar la entrada al parque. Aunque la hermandad se enfoca en el futuro, mira con gratitud su estancia en San Francisco. Mauricio García destaca por encima de todo los lazos creados con las hermandades de Veracruz y Nazareno del Amor. "Nos abrieron las puertas y con una generosidad a la que siempre estaremos agradecidos", comenta. Para él, lo más valioso es la unión entre las corporaciones, con hermanos de las tres ayudándose mutuamente en sus respectivas salidas procesionales. El hermano mayor también reflexiona sobre el profundo arraigo popular de sus titulares, Jesús Caído y María Santísima de los Desamparados. García se refiere a ellos con afecto como "el señor del perfil bonito" y "la señora de la rosa en la mano", y atribuye el cariño de los gaditanos a que verlos pasar se ha convertido en "casi como una cita obligada". Considera que la cofradía aporta un "punto de cofradía joven, alegre" a la jornada del Martes Santo. El fin último, asegura, es "acercar tanto a Jesús como a su madre a la calle que la gente lo vea". Con la memoria del año pasado, cuando la lluvia impidió su salida, la hermandad mira al cielo esperando que el tiempo respete una de las jornadas más esperadas de la Semana Santa de Cádiz 2024.