El metanero ruso Arctic Metagaz, alcanzado hace dos semanas por un ataque de drones de origen aún desconocido, inquieta cada vez más a las autoridades italianas y maltesas ante el riesgo de un vertido de gran magnitud en el Mediterráneo central. La alarma es especialmente alta en La Valeta: el archipiélago depende en gran medida de la desalinización del agua de mar para abastecer a su población.