La compraventa del Granada continúa su curso, pero sin resolución. Afirmar que la operación puede concretarse en breve no es correcto, pero sí que hay una intención clara que dispone de los siguientes elementos. En primer lugar hay dos actores que promueven la operación, el letrado Antonio Mir y el que fuera empleado del club, Javier Rodríguez. En segundo, un fondo inversor, sobre cuya naturaleza se mantiene opacidad en fuentes fiables. En tercer lugar, una posibilidad de que Gino Pozzo, que comentó ayer COPE, es una pieza clave en esta operación, pueda mostrar su conformidad. Hay un cuarto factor, que es la administración judicial de Luxemburgo, pero esta a su vez depende de que la propiedad, quinto actor, estén dispuestos a dar el visto bueno a la operación y de que Gino Pozzo también. En este complejo puzle faltan dos elementos. De una parte, un sexto elemento, el Consejo Superior de Deportes, que si la operación tiene garantías jurídicas, no debe oponerse. Y el séptimo es la Liga de Fútbol Profesional, que dispone de una comisión que debe dar luz verde al proyecto, para lo que se examinan múltiples factores. Es muy sencillo entender que en una operación tan compleja, cualquier matiz puede ser clave para el éxito o el fracaso. Como telón de fondo, está la situación del Granada como responsable subsidiario de la Operación Líbero, pero los actores dicen que este asunto está ya asumido en la operación encabezada por Rodríguez y Mir. Existe una solución imaginativa, pero a la vez legal, para lograr que esta dificultad con Hacienda no sea el obstáculo que frene un cambio en unos nuevos propietarios de la entidad que tendría como guía el dar mayor participación a agentes de la sociedad local granadina en la gestión del club. Todo este amplio elenco tiene una principal dificultad y es que la Liga dé el visto bueno a la operación. Esta patronal del fútbol puede estar esperando que se concrete la operación para cobrar algunas deudas, no del club, sino de sus propietarios. Es difícil encontrar una operación más compleja que esta. Si se lleva a la práctica, será casi una operación minuciosa de orfebrería. El Granada no puede descuidar la parcela deportiva. La permanencia del equipo en la categoría no está garantizada y, dado lo apurado de la posición en la tabla y la igualdad de la categoría, existe un escenario indeseable de pérdida de la categoría. El equipo de Pacheta depende de sí mismo. Está a cinco puntos del descenso que marca el Huesca, que ya tiene nuevo técnico en José Luis Oltra, que fue entrenador en la temporada 17-18. Para el partido de este domingo ante la Real Sociedad B puede ser clave la recuperación de algunos lesionados como Rubén Alcaraz o Alemañ.