Tratar de conocer la previsión meteorológica es uno de los factores más determinantes en el desarrollo de las procesiones de Semana Santa. El siglo pasado el científico José Ruiz se hizo muy popular por sus predicciones meteorológicas en estos días. Era especialmente certero en los pronósticos a medio plazo. El utilizar un globo como uno de los elementos fundamentales para sus cálculos le valió el apelativo de "el tío del globo". En nuestros días ha tomado el relevo Adrián González, un experto en meteorología que desde bastantes días antes de la llegada de las jornadas señaladas para la salida de las procesiones, efectúa informes cuya prudencia e índice de acierto resulta sorprendentes. "Estamos en unos días claves", afirma González, quien añade que "el próximo fin de semana llegará una borrasca que comenzará su recorrido por Canarias y llegará a la península. Su comportamiento va a determinar una visión bastante clara de lo que pueda suceder. Su presencia va a determinar la posición del conocido como anticiclón de las Azores, que ahora mismo, como sucedió con el tren de borrascas, está en una latitud más al norte. Son muchos los factores que influyen en lo qué sucederá con él cuando se marche la borrasca, pero ahí está una de las claves de la posibilidad de que llueva durante la Semana Santa. Si se situara en su lugar habitual, es decir, las islas Azores, no habrá que ser muy pesimistas. Si se mantiene donde ahora o un poco más al norte, habría que preocuparse. Caso contrario, deberíamos ser optimistas". "Pero en todos estos asuntos", indica González, "hay que diferenciar claramente entre tendencias y previsiones. Las tendencias las podemos contemplar a una mayor distancia temporal, pero para hablar de previsiones con fiabilidad, tenemos que situarnos en los tres días anteriores a lo que queramos conocer. Las tendencias son un asunto complejo y sobre lo que no existe un patrón definitivo. Se conocen como modelos. Los más populares son el europeo y el americano, pero yo suelo manejar hasta otros ocho más. Ahora mismo esos modelos nos están ofreciendo tendencias que aprecio como contradictorias y, por tanto, es difícil fijar datos concluyentes. Pero no descuidaría otro dato muy útil en estos casos, me refiero a las estadísticas. He confeccionado un estudio que es contundente. Los días de Semana Santa en marzo son más lluviosos que los de abril".