Nadie sabía cómo era realmente el ‘Thor de los galos’ porque nunca había aparecido en pintura. Ahora ha sido encontrado en un templo destruido que escondía miles de monedas, joyas y estatuas

El descubrimiento en Tournus revela por primera vez el rostro de Sucellus y destapa un santuario que siguió siendo sagrado incluso después de haber sido arrasado.