El crecimiento de Revolut y los neobancos está transformando el mapa financiero en Europa y especialmente en España. Plataformas digitales sin oficinas físicas han logrado atraer a millones de usuarios en pocos años gracias a comisiones reducidas, servicios ágiles y aplicaciones diseñadas para una generación que prioriza la banca móvil. Este avance ha generado una reacción clara en la banca tradicional , que observa cómo las entidades digitales aumentan su base de clientes a gran velocidad. Sin embargo, dentro del propio sector financiero se insiste en que la relación real entre los usuarios y estos nuevos actores es diferente a lo que sugieren las cifras de crecimiento.