Los sindicatos convocantes de la huelga general en defensa de un salario mínimo propio en Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca lograron un seguimiento irregular en sectores y territorios. Ejerciendo el derecho incuestionable a la huelga, miles de trabajadores secundaron una movilización cuyo efecto real inmediato seguramente sea nulo, pero que permite a los convocantes –ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde–, mantener vivo un debate pertinente y con numerosas aristas técnicas, legales, políticas y económicas.