Ya son diez los surtidores de la provincia cordobesa que superan esta barrera Continúa siendo uno de los temas más destacados para toda la población. Los ciudadanos están preocupados viendo como su día a día está siendo cada vez más caro. Y eso es por culpa del precio del combustible, que continúa aumentando con el paso de las jornadas. Según los últimos datos del Ministerio de Transición Ecológica actualizados al 17 de marzo, el precio del gasóleo en la provincia de Córdoba ha alcanzado niveles notablemente altos, consolidándose por encima de la barrera de los dos euros el litro en numerosos puntos de venta. Esta escalada sitúa los precios actuales en máximos históricos, superando incluso las cotas alcanzadas durante la crisis energética derivada de la invasión de Ucrania en 2022. De hecho, esta tendencia también hace que el precio de la gasolina aumente considerablemente, llegando en varios puntos de la provincia a rozar los dos euros el litro. La evolución en apenas cinco días ha cambiado en demasía si se compara con la situación del pasado 12 de marzo. En aquella fecha, la provincia contaba únicamente con tres surtidores que superaban el umbral de los dos euros: la estación de la calle Finlandia, la zona de La Lancha y un punto en Villaviciosa de Córdoba. Sin embargo, los registros del 17 de marzo muestran que la lista de gasolineras con precios superiores a esa cifra ha aumentado hasta los diez, extendiéndose a municipios como Montilla, Castro del Río, Lucena y Palma del Río. Analizando el detalle de los precios actuales, la estación situada en la calle Finlandia, 62, en Córdoba capital, marca el máximo provincial con 2,099 euros el litro de gasóleo A. Es decir, se mantiene como el 12 de marzo como es el caso de los surtidores de Montilla (2,059 euros), Villaviciosa de Córdoba (2,039 euros) y Castro del Río (2,019 euros), pero lo notable es que ahora son más los que están cerca de esta barrera. En Montoro o Pozoblanco, los precios se sitúan en una preocupante frontera de 1,999 euros, evidenciando un encarecimiento generalizado en toda la red. Este escenario ya supera los registros más altos de 2022, cuando el récord del diésel en Córdoba se estableció en 2,096 euros el litro. Mientras que en aquel momento el encarecimiento fue provocado por el conflicto en Ucrania, la crisis actual responde principalmente a la inestabilidad en Oriente Medio, específicamente la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel. A diferencia de otras crisis, esta vez el impacto es especialmente severo en el diésel, un combustible del que Europa tiene un marcado déficit de producción propia y alta dependencia externa. ¿Por qué sube la gasolina? Muchos se preguntan que si la guerra está a miles y miles de kilómetros de España, ¿por qué a ellos les tiene que subir la gasolina? Pues aquí entran en juego varios factores, y la gran mayoría tienen que ver con la geopolítica. No sé si a todos les sonará lo que es el Brent, pero es el tipo de petróleo crudo que se extrae del mar del Norte y que sirve como referencia para el precio del petróleo en Europa, África y Estados Unidos. Para que se hagan una idea, el barril de Brent ha pasado de cotizar en torno a los 60 dólares a superar a día de hoy los 100. Un vaivén muy importante, aunque tampoco se tiene en cuenta las cotizaciones internacionales de los combustibles que llegan ya refinados a las gasolineras -ahí también entra la oferta y la demanda, que en situaciones del estilo se dispara esta última-. Este problema se agrava cuando se comprueba que Europa necesita de importaciones. Según ha confirmado ElPaís, este continente dispone de capacidad de refino suficiente para ser exportadora neta de gasolina, pero tiene un déficit a la hora del gasóleo, por lo que necesita pedir a otros países para satisfacer su demanda. Y ahí entra Estados Unidos -con quien España ahora mismo no está teniendo sus mejores relaciones- y Oriente Medio. La guerra entre estas dos potencias -la segunda más conectada con Irán- ha hecho que el Estrecho de Ormuz esté bloqueado por parte iraní. Por tanto, y unido a que el conflicto no parece tener fin -al menos de momento-, el combustible se mantendrá o subirá en determinadas gasolineras en un plazo corto de tiempo. Esto hace que los ciudadanos continúen con sus continuas quejas generalizadas, después de comprobar que su día a día continúa siendo cada vez más caro. Y ya no solo el transporte, sino que el precio subirá en todo tipo de aspectos.