Page se rebela contra los recortes al agua y amenaza con movilizar a toda Castilla-La Mancha: "Nos preocupa a muchos"

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado este martes el tono en defensa del agua y ha avisado de que no descarta llamar a la movilización de toda la región si prosperan los nuevos planes de cuenca que distintas confederaciones hidrográficas, especialmente la del Guadiana, preparan para el periodo 2028-2033. El jefe del Ejecutivo autonómico ha aprovechado el acto institucional del Día Mundial del Agua, celebrado en la localidad albaceteña de Almansa, para denunciar que los primeros documentos conocidos apuntan a un ajuste severo en el uso del recurso, con especial impacto sobre el regadío y sobre amplias zonas productivas de Castilla-La Mancha. La alarma no ha surgido solo en el plano político. En las últimas semanas, distintas organizaciones agrarias de la región, como UPA, han advertido públicamente de que los primeros documentos de la nueva planificación hidrológica del Guadiana para 2028-2033 apuntan a una reducción generalizada del riego, una denuncia que ha servido de telón de fondo al discurso pronunciado por García-Page en Almansa. También existen antecedentes recientes de oposición de comunidades de regantes de la Mancha Occidental a recortes y restricciones ligados a esa futura planificación. Con ese contexto, García-Page ha lanzado un mensaje de abierta confrontación institucional. "No estamos para nada de acuerdo. No son ni realistas ni sostenibles socialmente", ha afirmado. El presidente regional ha ido más allá al cuestionar el enfoque técnico y político que hay detrás de estos documentos y ha deslizado que responden a un "fanatismo burocrático" de quienes diseñan desde los despachos una realidad que, a su juicio, no pisan ni comprenden sobre el terreno. El núcleo de su intervención ha sido una advertencia clara. García-Page ha asegurado que no basta con resoluciones en las Cortes, debates sectoriales o nuevas protestas verbales del Gobierno autonómico. "No voy a descartar que tenga que hacer un llamamiento a todos los implicados para que esta región se movilice", ha señalado, abriendo así la puerta a una respuesta de mayor calado político, social y económico si el proceso sigue avanzando en la dirección actual, ya que el tema "nos preocupa a muchos". La frase no ha sido menor en una comunidad autónoma donde el agua ha dejado de ser hace tiempo una mera discusión técnica para convertirse en una cuestión estructural, con efectos sobre agricultores, regantes, industrias, abastecimiento humano y desarrollo territorial. De hecho, el presidente castellanomanchego ha insistido en que lo que está en juego no es una reivindicación del "político de turno", sino una preocupación que atraviesa a buena parte de la sociedad regional. Culpa al Ministerio y a la Comisión Europea García-Page ha puesto el foco no solo en el Ministerio para la Transición Ecológica, sino también en la propia Comisión Europea, a la que ha pedido una prórroga de la directiva actual del agua para evitar que entre en vigor un nuevo marco que, en sus palabras, sería "catastrófico". Ha defendido que la transición ecológica debe acompasarse con la realidad económica y social de los territorios y ha rechazado una...