Cristina Heeren en el corazón de Triana

Hay barrios que son más que un lugar: son una forma de entender la vida. Triana es uno de ellos. Desde hace siglos, en sus calles estrechas, en sus patios y corrales, en las antiguas fraguas y talleres de alfareros, el flamenco ha encontrado una de sus patrias más hondas. Allí nació muchas veces como lamento y como fiesta, como desahogo del alma y como celebración compartida. Allí aprendió un pueblo entero a convertir la emoción en arte. Hace ahora treinta años que Cristina Heeren, mujer de formación cosmopolita, políglota y de mirada universal, decidió instalarse precisamente en un barrio popular de Sevilla donde el flamenco forma parte de la respiración misma de la ciudad. Podría haber elegido cualquier capital... Ver Más