En plena crisis de la energía, el precio de la bombona de butano también sube. A partir de este martes, su coste alcanza los 16,35 euros, lo que representa un incremento de 77 céntimos respecto a la última revisión. Así lo ha analizado el periodista económico, Iván Alonso, en 'Clases de Economía' del programa La Linterna de COPE con Ángel Expósito, donde ha desgranado las claves de este nuevo encarecimiento que afecta a millones de consumidores en España. Según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), esta subida del 4,9% responde a un encarecimiento de los componentes energéticos. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica explican que el incremento se debe principalmente al ascenso en los fletes (+16,6%) y en el coste de las materias primas (+3,2%). A esta situación se suma una leve apreciación del euro frente al dólar (+1,2%) que, sin embargo, no ha sido suficiente para contrarrestar las alzas. El precio de los gases licuados del petróleo (GLP) envasados no está liberalizado. Su valor se revisa de forma bimestral y la variación, tanto al alza como a la baja, está limitada a un 5% para evitar fluctuaciones bruscas. Como ha explicado Alonso, "el precio está topado desde la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania". Pese a todo, el coste actual aún está lejos del máximo histórico de casi 20 euros que se alcanzó en mayo de 2022. Con esta nueva subida, el butano rompe su techo de los últimos años. Este combustible sigue siendo esencial para muchos. Se calcula que actualmente hay 7 millones de hogares que utilizan la bombona de butano, especialmente en zonas sin conexión a la red de gas natural. Para estas familias, que de media necesitan unas cuatro bombonas al año, el coste anual asciende a unos 62 euros. A pesar del descenso en su consumo general, que ha caído un 12% desde 2021, muchos ciudadanos la han visto como "un camino de ahorro ante la subida de los precios energéticos". Esta subida coincide con una escalada de precios en los carburantes, que encadenan ocho semanas consecutivas de aumentos. La tensión en Oriente Próximo ha elevado el barril de Brent por encima de los 100 dólares, provocando que el diésel sea ya más caro que la gasolina en el conocido como 'sorpasso'. Mientras en el Gobierno se debate sobre si bajar los impuestos a la gasolina y el gasoil, el precio medio del litro de diésel ha subido un 14,1% en la última semana, hasta los 1,645 euros, y la gasolina ha repuntado un 7,7%, situándose en 1,600 euros. Llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta ahora 90,47 euros, lo que supone 9,46 euros más que hace un año. En el caso de la gasolina, la misma operación supone un desembolso de 88 euros, 3,25 euros más. Este encarecimiento ahoga a muchos sectores, como el primario, donde ganaderos como Lorenzo Rivera denuncian que "en 15 días pago por el gasóleo el doble, es un precio absurdo, no entendemos si hay especulación". Para intentar calmar la situación, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, a lo que España contribuirá con un 13% de sus propias reservas. Sin embargo, los expertos dudan de la eficacia de la medida. A la incertidumbre se suma la advertencia de Antonio Turiel, investigador del CSIC, quien vaticina un futuro complicado. "Yo creo que vamos a años y décadas de mucha volatilidad", ha afirmado Turiel. El investigador cree que el problema podría ser más profundo, ya que un informe del Departamento de Energía de EE. UU. sugiere que el país, mayor productor mundial de petróleo, podría haber alcanzado su máximo de extracción. Turiel considera que es posible que "empiece ya su proceso de declive", lo que agravaría la inestabilidad energética global. A pesar de todo, el precio de los carburantes en España se mantiene, por ahora, por debajo de la media europea.