Gobiernos con muletas

El domingo hubo elecciones en Castilla y León y después de barrullo pasó lo que suele pasar. A los partidos dominantes, PSOE y PP, les fastidia enormemente gobernar con muletas (de izquierdas unos, de ultraderecha otros), pero mucho peor y más fastidioso es no poder gobernar por falta de muletas. El PP ya tiene es este momento tres gobiernos regionales bloqueados por las aviesas muletas que no consiguen controlar como es debido, pero lo del PSOE debe ser más desesperante, porque se le han desintegrado las suyas, se están quedando en nada, y aunque librarse de las muletas ha sido su mayor deseo durante años, ahora resulta que sin ellas no se aguantan por más que resistan. Es decir, se caen. Ah, la maldición de las muletas, qué drama político. No es que no tenga remedio, es bastante peor. El remedio es una cabronada, algo por otra parte muy propio de cualquier remedio. O gobiernas con muletas o no gobiernas y no se hable más del asunto.