Un juzgado de Palma ha ordenado a la familia de refugiados ucranianos que okupan desde el pasado 2023 una de las plantas del Hostal Sorrento, en la barriada palmesana de La Soledad, su salida del edificio, propiedad de Amadiba (Asociación de Madres y Padres de Personas con Discapacidad de Baleares), quien lo cedió el Govern al estallar el conflicto armado en aquel país frente a Rusia para acoger a quienes llegaban a la Isla huyendo de la guerra. Después de muchos meses de lucha, la entidad, que compró ese espacio para ampliar su red de asistencia en Mallorca y ofrecer nuevos espacios y vivienda a sus usuarios y sus familias, está más cerca de conseguir su objetivo.