El artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal se ha consolidado como el principal instrumento legal para resolver disputas entre vecinos relacionadas con el uso de zonas comunes en comunidades de propietarios. Este precepto regula de manera detallada los derechos y obligaciones de los copropietarios respecto al disfrute y mantenimiento de espacios compartidos, estableciendo límites claros que buscan evitar conflictos y garantizar una convivencia pacífica en el edificio. Según establece textualmente el artículo: «El propietario podrá hacer uso de los elementos comunes conforme a su destino, sin perjuicio de lo que dispongan los estatutos o los acuerdos de la comunidad de propietarios adoptados conforme a la ley».