La paradoja del barco de Teseo es una controversia sobre la identidad que nos llega desde la Antigüedad a través de Plutarco. Los atenienses conservaron el barco con el que Teseo volvió tras derrotar al Minotauro, pero al cabo del tiempo, las piezas del barco, resecas y deterioradas, quebradas y rotas, fueron sustituyéndose hasta que ya no quedaba ni una sola original. Surge entonces la pregunta de si es el mismo barco, después de haber sustituido todas sus maderas, velas y hasta el último de sus clavos.