Las alforjas de Habermas

Expresada con llaneza y sin complejos, la cuestión que debe abordar cualquier filósofo político – y que ocupó con denuedo al filósofo Jürgen Habermas, recientemente fallecido – es la de la legitimidad de la ley y el orden. No es moco de pavo, pues esta legitimidad es lo único que asegura una conformidad plena con dicho orden. No hay sistema político, por autoritario que sea, que no aspire a esa paz de espíritu.