El recinto de El Arenal tendrá que encajar este año la pérdida de una de las casetas clásicas de la Feria de Mayo de Córdoba, un espacio que nació en los años setenta en la antigua feria de Vallellano y que continuó su andadura con el traslado de ubicación hasta la calle Tendillas 1. Durante todo ese tiempo, ha sido lugar de encuentro de muchos cordobeses que este año se encontrarán un poco huérfanos. Según el hermano mayor del Santo Sepulcro, Alfonso Orti, la cofradía que estaba detrás de esta caseta ha renunciado porque "no es rentable" y asegura que para volver "sería necesario un cambio del modelo de feria que permitiera estructuras permanentes para abaratar los costes".