Los camiones de desatascos habilitados por el Concello de Cangas y la UTE concesionaria del servicio del agua se sumaron ayer a las bombas de achique que llevan varias semanas intentando vaciar el agua acumulada en los garajes del edificio de Noria 4. La actuación obligó a mantener cerrado al tráfico rodado el tramo entre las calles Gondomar y Baiona hasta terminar la jornada de trabajo, a última hora de la tarde, habilitando desvíos alternativos, y podría repetirse hoy. Está previsto para media mañana una nueva visita de técnicos y peritos de las partes implicadas (comunidad de propietarios, Concello y empresa concesionaria) que puedan determinar el origen de las filtraciones y también soluciones efectivas a un problema que se eterniza.