Hablar de Mitsubishi es hacerlo de uno de los conglomerados más influyentes del planeta, pero también de una historia que va mucho más allá del automóvil. La compañía, nacida en 1870 bajo la visión de Yataro Iwasaki, comenzó como una empresa naviera para acabar diversificándose en sectores como la energía, la industria pesada o incluso las finanzas. Sin embargo, uno de los capítulos más impactantes de su trayectoria no está sobre ruedas, sino bajo tierra y rodeado de mar.