Cuando los papis no están nunca en casa o la casa es demasiado grande para encontrarse. Estamos jodidos, a estos los ha criado la chacha y no sus progenitores. Sí, los Von der Leyen, esos pollos-peras que diría mi abuela, «ya han vuelto otra vez», y con razón. No hay nada de nuevo y es muy conveniente echar un poco la mirada hacia atrás. Dejen los teclados y vayamos a las hemerotecas a comprobar si merecen ese sueldo. Gracias.