Juan Carlos I debió dedicarle su volumen burlesco Reconciliación a palos a Donald Trump. Nadie iguala al presidente estadounidense a la hora de condenar y perdonar con idéntica soltura. De hecho, los parabienes exigen un desdén previo, dentro del cara a cara ininterrumpido del magnate con toda la humanidad. Nadie ha compadecido a Pedro Sánchez por la pérdida de fe de Washington en su persona. Al contrario, la arremetida ha sido el mayor éxito del depauperado líder socialista en toda la legislatura.