Este fin de semana, Navarra vivirá un pequeño “puente” con motivo del 19 de marzo, Día del Padre y festividad de San José, que en 2026 cae en jueves y es festivo en la comunidad. Aunque no se trata de un puente de carácter automático, se espera que muchos navarros opten por alargarlo hasta el domingo, lo que generará un movimiento turístico y de ocio característico de estas fechas. Esta festividad se presenta, además, como una antesala clara de la Semana Santa, que este año llegará a comienzos de abril y que constituye uno de los periodos vacacionales más importantes del calendario. Este periodo suele concentrar una gran parte de los desplazamientos y reservas turísticas del primer semestre. Por esta razón, el fin de semana largo de San José servirá como un “ensayo” para el sector turístico y hostelero, que ya ha comenzado a medir el pulso de la demanda de cara a las próximas semanas. Las expectativas se centran en un repunte de la actividad que permita anticipar el comportamiento del consumidor. En este contexto, bares, restaurantes y alojamientos esperan un repunte de clientes que aprovecharán estos días para desconectar sin salir lejos, impulsando el turismo de proximidad. Se prevé que el buen tiempo, de confirmarse, sea uno de los principales alicientes para los visitantes. Al mismo tiempo, la agenda cultural y gastronómica de la comunidad foral comienza a animarse y actúa como un importante polo de atracción. Citas tan esperadas como la Semana del Pincho, que está a la vuelta de la esquina, contribuyen a dinamizar la oferta de ocio en toda la región. La situación será analizada en COPE Navarra por varios representantes del sector, que ofrecerán su visión sobre cómo afrontan este primer termómetro turístico. Entre ellos estarán Juan Carlos Oroz, de la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (Anapeh); Nacho Calvo, de la Asociación de Hoteles de Pamplona; Piluka Unzu, como organizadora de la Semana del Pincho; y Cristina Bea, de Forja Navarra.