La IA engaña a tu oído, pero un estudio revela cómo nuestro cerebro puede detectarla

El programa 'La Tarde' de COPE ha comenzado de una forma sorprendente. La voz que se ha escuchado al inicio no era la de la presentadora, Pilar García Muñiz, sino una locución generada por inteligencia artificial que imitaba su voz a la perfección. "La primera sorprendida he sido yo, porque esto lo han hecho mis compañeros de redacción y no había escuchado el resultado, y he dicho, madre mía, es que lo clava perfectamente", ha confesado la propia periodista, evidenciando lo difícil que puede ser distinguir una voz real de una sintética. Este experimento ha servido para introducir un nuevo estudio liderado por una universidad china que sostiene que, aunque la inteligencia artificial puede engañar al oído, el cerebro humano todavía es capaz de detectar que algo no es real si se le entrena. Según ha explicado Jorge Alcalde, la investigación demuestra que nuestro aparato auditivo reacciona de manera casi idéntica ante una voz natural y una artificial. "Nuestro oído es engañado", ha afirmado. Sin embargo, el cerebro, que recibe la información milisegundos después, "sí que es capaz todavía de detectar algunas diferencias", reaccionando químicamente de forma sutilmente distinta. El problema, según el experto, es que el cerebro "no nos transmite la información de alerta" porque no está entrenado para ello, lo que facilita el engaño. De momento, uno de los factores que todavía delatan a la IA es la emoción, un matiz muy humano que la tecnología aún no ha logrado replicar. No obstante, Alcalde ha lanzado una advertencia importante: "No me importa que la inteligencia artificial no tenga nunca emociones, que nunca las tendrá. Las emociones son exclusivamente humanas, pero sí me preocupa que algún día simule que las tiene y nos haga creer que las tiene". El divulgador ha señalado que la tecnología avanza muy rápido y que su capacidad de imitación mejorará, por lo que siempre empieza sus frases sobre este tema con un "de momento". Para ilustrar los usos de esta tecnología, el colaborador Carlos Márquez ha presentado varios ejemplos. Por un lado, un uso positivo en el podcast de COPE "Un arranque de furia", donde se recreó una conversación entre Felipe González y Miguel Muñoz. Por otro lado, ha mostrado el potencial para ciberestafas con un caso real ocurrido en la redacción: se clonó la voz del periodista Jorge Bustos para hacer creer a una productora, Elena Grandal, que había un problema grave con una entrevista. El engaño funcionó, demostrando que el contexto de tensión y urgencia nos hace "bajar la guardia". Márquez también ha puesto a prueba a García Muñiz y Alcalde con varios audios de sus propias voces, algunos reales y otros generados por IA. En ambos casos, han tenido serias dificultades para distinguir la copia del original, lo que demuestra la sofisticación de las herramientas actuales. "Madre mía, me gusto más en formato inteligencia artificial", ha bromeado Alcalde al escuchar su propia voz clonada, sorprendido por la calidad del resultado. Ante este panorama, Jorge Alcalde ha recomendado no tener miedo a la tecnología, pero sí activar la "inteligencia real". Su principal consejo es aplicar el sentido crítico "a aquello que nos suene raro", especialmente cuando hay datos personales o dinero de por medio. "Si al final pensamos que una llamada inesperada puede estar producida por inteligencia artificial y afinamos el oído, notaremos esos cambios de inflexión", ha señalado. Alcalde ha recordado que las estafas no son nuevas, pero las herramientas sí, y que la prudencia es fundamental. El divulgador ha añadido que siempre se pueden hacer preguntas de control que solo la persona real sabría responder, aunque ha advertido que los estafadores son cada vez más hábiles y pueden usar la información de nuestras redes sociales para engañarnos. La conclusión es clara: aunque la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, la prudencia y el pensamiento crítico siguen siendo nuestras mejores defensas para no ser víctimas de un engaño.