Apenas a diez días para el inicio de la Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional, la ciudad ya siente el fervor de su fiesta más emblemática. Este sentimiento se materializa en la apertura de “La Tienda del Nazareno”, un espacio comercial pensado para satisfacer todas las necesidades de los participantes en las procesiones. El establecimiento ofrece desde artículos indispensables para desfilar hasta detalles y recuerdos ligados a la tradición nazarena. Al frente del negocio se encuentra Félix Calvo, quien explica que la tienda nace con la vocación de ser un punto de encuentro físico para todos los enseres de la Semana Santa. Aunque el local estará abierto durante la campaña, Calvo matiza que el proyecto continuará online el resto del año. “Después de Semana Santa, quizás hagamos algo de temporada, para ya, de cara al año que viene, volver con mucho más artículos”, ha señalado el artesano sobre sus planes de futuro. La tienda es la continuación de un legado familiar dedicado a la artesanía. Calvo regenta el negocio junto a su padre, su hermano y su madre, manteniendo vivas las técnicas de su abuelo. “Es también una tradición y un arraigo familiar a la Semana Santa de Cuenca”, afirma. Este componente sentimental es clave en su trabajo, donde cada pieza es única y se elabora con esmero. Un ejemplo de esta fidelidad a los orígenes es la confección de las cruces infantiles. “Las estoy haciendo de la misma manera que las hacía mi abuelo hace 45 años”, explica Calvo sobre el proceso, que incluye el mismo tratamiento de la madera y la pintura a mano con pincel y brocha. Para él, el valor de su trabajo se refleja en “el orgullo que te da luego ver en una procesión un niño que lleva una cruz que le has dedicado tú unas horas a hacerla”. Entre los productos más demandados se encuentran las túnicas, los capuces y los fajines, que se confeccionan a medida. También tienen una gran salida los artículos para las turbas, como los tambores y palillos, y los madroños artesanales. La oferta se completa con tulipas, obsequios, pendientes y llaveros. La respuesta del público ha sido muy positiva desde la apertura. Según ha explicado Calvo, los conquenses han recibido la iniciativa con entusiasmo, algo que evidencia la necesidad que existía en la ciudad. “Se necesitaba algo en Cuenca, siendo una Semana Santa de Interés Turístico Internacional que no hubiera nada dedicado exclusivamente a la Semana Santa, pues la verdad es que ha tenido mucha acogida”, ha concluido.