Un grupo de afiliados y exdirigentes de VOX, muy críticos con la dirección nacional, han comenzado a movilizarse para pedir la celebración de un congreso extraordinario. El objetivo, según explican, es abrir espacio a nuevas ideas, mejorar la organización y conseguir que el partido sea más transparente y más fuerte. Una de las voces más críticas es la de Sonia Lalanda, expresidenta provincial de VOX en Palencia, quien asegura, en declaraciones a COPE, que fue apartada por "una mano negra". Lalanda describe el funcionamiento del partido como "absolutamente vertical", donde las decisiones son "adoptadas y ya está", calificando los órganos internos como "una especie de teatro sin ninguna capacidad de nada". Lalanda sostiene que el partido en el que entró, que define como "liberal conservador" y con cuadros de gran formación, "no existe". Afirma que el proyecto actual está "totalmente adulterado" y se ha convertido en "estatalista, populista, antisistema". Critica que este cambio se ha producido "por la puerta de atrás", sin consultar a las bases. Durante una rueda de prensa, Lalanda llegó a afirmar que "VOX es una picadora de carne", una declaración que mantiene. Según ella, en el partido "lo único que quieren es gente, pues, dócil, obediente y que viva de la política", y ha recordado las palabras de Macarena Olona: "cuando no eres dueño de tu hambre, no eres dueño de tu destino". La petición del congreso extraordinario recupera las exigencias de un grupo de cargos y excargos que en febrero del año pasado pidieron una "refundación". Entre las demandas principales se encuentran la democracia interna, la transparencia en las cuentas y la libertad de expresión. Sobre las finanzas, se vuelve a poner el foco en el destino del dinero, como ya hizo Juan García Gallardo, y en el "traspaso muy importante a los chiringuitos que ha montado en su entorno". Lalanda también ha denunciado el "control absoluto el que hay de los cargos electos y orgánicos", hasta el punto de recibir órdenes para borrar publicaciones en redes sociales. "Te vigilan hasta los tuits que pones y te ordenan que los borres", ha sentenciado. A diferencia de movimientos anteriores, esta vez la iniciativa cuenta con el respaldo de líderes nacionales como Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith y Rocío Monasterio. Esto le otorga un peso significativo a la petición, que busca forzar una refundación para que el partido "retome el hilo de lo que fue en su manifiesto fundacional".