Santiago Segura es uno de los rostros más reconocibles del cine español gracias a su icónico personaje Torrente, pero su trayectoria esconde episodios poco conocidos que van mucho más allá de la gran pantalla. Antes de convertirse en un fenómeno de masas, el actor ya había experimentado con formatos muy distintos. Uno de esos proyectos, ligado al universo creativo de Álex de la Iglesia , permaneció durante años en un segundo plano. Un trabajo inesperado que conecta cine y videojuegos y que anticipa rasgos clave del personaje que más tarde lo catapultaría a la fama.