Un periodista franco

Uno cubría la información de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, para TVE en el verano de 1985. Y allí apareció Rogelio Martínez Bouzas, antiguo compañero de facultad, como responsable de prensa de la firma Adolfo Domínguez, porque el modista iba a dirigir el curso «Diseño y moda». Rogelio me presentó a una pareja recién llegada de Vigo, a bordo de un Volkswagen Golf descapotable de color blanco. Él llamó mi atención por ir tocado con un sombrero panamá y vestido de lino en tono crudo, como el Juan Valdez del anuncio cafetero. Ella, una mujer con determinación y moderna. Me parecieron salidos de una novela de Fitzgerald. Él era periodista de Faro de Vigo y ella regentaba una peluquería de referencia, por la que pasaban desde la conspicua diputada autonómica al pintor o el roquero más admirado de entonces. Eran Fernando Franco y Mara Costas, muy interesados en la modernidad. Ambos trabajaban para la revista Galicia Moda, dirigida por el gran publicitario Luis Carballo. Fernando llevaba las relaciones con la prensa y Mara la dirección estilística de los desfiles. Los dos muy queridos por los Carballo.