Los medios iraníes indican que Israel, junto a Estados Unidos, ha atacado refinerías de gas iraní en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en Asalouye, un yacimiento que comparte con Qatar Israel y Estados Unidos atacaron este miércoles unas refinerías de gas iraníes en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en Asalouye -costa sur-, según informa la agencia iraní Tasnim. Pars Sur se trata del mayor yacimiento de gas del mundo, compartido con Qatar, y representa una gran parte de las exportaciones de gas natural. El proyectil alcanzó una parte de las instalaciones de gas, tras lo que los equipos de rescate y de extinción de incendios comenzaron a combatir el fuego, según declaró un responsable de seguridad de Busher, la ciudad en la que se encuentra la refinería, del que la agencia no especifica su nombre. El responsable alerta a los ciudadanos de que se abstengan de acercarse al lugar del incidente y mantengan la calma. Fuentes israelíes afirman a Axios que el ataque se ha coordinado con la Administración Trump y cuenta con su aprobación. El ataque ha enfurecido a Qatar, que apunta a Israel y lo califica como un paso “peligroso e irresponsable”. “Los ataques israelíes contra instalaciones vinculadas al yacimiento Pars Sur de Irán, una extensión del yacimiento North Field de Qatar, constituyen una medida peligrosa e irresponsable en medio de la actual escalada militar en la región”, ha dicho el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed Al Ansari , en X. En el comunicado hace un llamamiento a todas las partes para que actúen “con moderación” y respeten el derecho internacional, y les pide que trabajen para rebajar las tensiones “de manera que se preserve la seguridad y la estabilidad de la región”. “Atacar las infraestructuras energéticas constituye una amenaza para la seguridad energética mundial”, dice. El Ejército iraní ha calificado el ataque del que responsabiliza a EEUU e Israel contra unas refinerías de gas en el sur del país persa como “un crimen de guerra” y ha advertido de que “no quedará impune”, además de amenazar con atacar “infraestructura enemiga que antes se consideraba segura”. Así lo indica la agencia oficial de noticias Fars, citando a “fuentes relacionadas con el Ejército iraní”. La misma fuente añade que, con estos ataques, “el péndulo de la guerra” cambiará, “pasando de batallas limitadas a una guerra económica a gran escala”. “A partir de esta noche, las demás líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensó que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para que cediera, se equivocó fatalmente en sus cálculos, pues esta acción le ha dado a Irán una baza crucial: la reciprocidad”, advierte.