"Merece la pena que la tengamos recuperada": el ruego del párroco para salvar la Iglesia Vieja de Sabugo

La iglesia vieja de Sabugo, uno de los templos más emblemáticos del casco antiguo de Avilés, busca la ayuda de fieles y ciudadanos para la reforma del tejado que garantice la reapertura. La parroquia de Santo Tomás ha puesto en marcha una campaña de donaciones para recaudar los 305.000 euros necesarios para la reforma integral de su cubierta, que obligó a su cierre hace ya dos años, como explica el párroco Reinerio Rodríguez, 'Neyo' en COPE Avilés. Al presupuesto de la obra hay que añadirle los casi 40.000 euros que la parroquia ya ha invertido en trámites administrativos. Este gasto inicial ha cubierto el proyecto, informes históricos y arqueológicos, un proceso complejo al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC). "Cultura nos va a dar una hoja de ruta, y nosotros tenemos que ir respetando totalmente esa hoja de ruta", ha explicado el párroco. Unos trámites y unos trabajos para los que no hay ayudas por parte de las instituciones, pese a esa catalogación y pese a tratarse de un recurso turístico de la ciudad: "Es una iglesia importante en un casco viejo importante en una zona muy visitada por los turistas". La parroquia afronta en solitario la financiación, con la única ayuda de una aportación de 10.000 euros del Arzobispado, la máxima que concede la institución. Para facilitar las donaciones se ha habilitado un número de cuenta y se realizarán colectas especiales. La primera colecta será el próximo domingo 12 de abril. Rodríguez ha subrayado la importancia del templo, que fue la parroquia de Sabugo durante siete siglos. Su valor no es solo religioso, sino también cultural y turístico, al estar en un entorno muy visitado y ser un punto de paso del Camino de Santiago. "Ya solo por eso merece la pena que la tengamos abierta, que la tengamos recuperada", ha señalado el párroco. Con la reforma la parroquia espera retomar la actividad que se vio interrumpida, como la celebración de bodas o las exitosas misas de los sábados por la noche que atraían a un público joven. "Impresionaba ver la iglesia abierta de noche, con la luz encendida", recuerda el párroco sobre unas eucaristías que muchos feligreses piden recuperar.