Lo que empezó como una solución doméstica se ha convertido en una pasión que ha revolucionado a toda una comisión fallera. El protagonista es Javier Sebastiá, un arquitecto valenciano que hace cinco años, tras la pandemia, decidió lanzarse a coser desde cero los trajes de fallera de su hija. En una visita de 'Herrera en COPE Valencia' a su casal, el de la falla Vicente Sancho Tello, ha explicado cómo ha pasado de tutoriales online a impartir su propio taller de indumentaria. Este año, la dedicación de Sebastiá ha cobrado un significado especial, ya que su hija ostenta el cargo de fallera mayor infantil. Para una ocasión tan importante, le ha confeccionado cinco trajes nuevos. "Estamos muy felices y orgullosos", asegura Javier, quien describe la alegría de su hija como uno de sus mayores orgullos. La iniciativa de compartir sus conocimientos surgió de forma espontánea. "Surgió en una de las cenas con los de cultura hablando, dije: sería interesante hacer un taller de indumentaria", relata Sebastiá. El objetivo era fomentar la participación en el casal más allá de la semana de Fallas, y la acogida ha sido un éxito rotundo, con cincuenta falleras inscritas en el taller gratuito. El taller, que ya lleva tres clases, ha llenado de vida el casal los viernes. Javier anima a que más hombres se sumen a la iniciativa: "Yo animo a los hombres también a que se apunten al taller". Además, para él también supone un aprendizaje continuo, ya que le permite "trabajar con otro cuerpo diferente al de mi hija" y perfeccionar su técnica de patronaje. La conexión entre arquitectura y costura es, para Javier Sebastiá, evidente. Su profesión le aporta la visión para el proceso creativo, como buscar telas y combinaciones, pero también la disciplina del técnico. "Como técnico, al final, necesito saber de dónde viene cada pieza, por qué se hace así", explica, una curiosidad que le motiva a seguir investigando en la indumentaria tradicional. Curiosamente, ahora entiende un ejercicio de su carrera de arquitectura que en su día le pareció extraño: confeccionar un vestido. Sebastiá recuerda que no comprendió la relación en aquel momento, pero ahora lo ve claro. "Al final es como si estuvieras haciendo una maqueta", concluye, uniendo así sus dos grandes pasiones: la construcción de edificios y la de los sueños de una fallera.