La presidenta del RC Celta, Marián Mouriño, ha atendido en el aeropuerto vigués de Peinador a los medios de comunicación congregados antes de viajar a Lyon con una mezcla de “nervios en el estómago, ilusión y ganas de ganar en la cabeza y el corazón”. Mouriño se ha mostrado emocionada por el desplazamiento de casi 3.000 celtistas y ha aprovechado para enviar un mensaje de tranquilidad: “Esperemos que disfrutemos de una buena eliminatoria y que no haya ningún altercado”, en clara referencia a los incidentes antes y después del duelo de ida disputado en Balaídos. Este miércoles, de hecho, representantes del Celta tendrán una reunión sobre el dispositivo de seguridad para el partido y se prevé que haya buses lanzadores que trasladen a la afición celeste desde la zona preparada para hinchas al escenario del duelo. Se atrevió además Marián a repetir su pronóstico de 1-2 que ya le funcionó antes de medirse al PAOK. A pesar de que el Celta no parte como favorito ante el Olympique, la presidenta ha recordado el camino del equipo en la competición. “Hemos ido paso a pasito, demostrando que somos un equipo, que somos fuertes y que podemos ganar cualquier partido”, ha señalado la mandataria. Además, se ha mostrado confiada en la capacidad del equipo para sobreponerse a ambientes adversos, como ya ocurrió en Sevilla jugando ante el Betis en La Cartuja y en otros campos europeos. Tuvo también palabras de cariño hacia su padre y ex presidente del Celta, Carlos Mouriño, que viaja con la expedición del equipo. Las bajas de jugadores importantes como Mingueza o Borja Iglesias (que viajan pese a todo junto a sus compañeros) no merman la confianza de la directiva. Mouriño ha respaldado al entrenador, afirmando que “hemos visto que Claudio Giráldez y sus rotaciones han funcionado, y que todo el equipo está muy enchufado y que tenemos una plantilla para pelear”. Se ha remitido a las palabras del técnico para definir el objetivo: “pelear para ganar”. Con 41 puntos en Liga, Mouriño considera que es momento de “celebrar la permanencia y no olvidarnos de dónde venimos y lo que hemos pasado los últimos años”. Aunque la salvación matemática no está cerrada, las estadísticas invitan al optimismo y, a partir de ahí, a soñar con cotas más altas, ya sea “Conference, Europa League o Champions”. Recordemos que el quinto puesto liguero, que el Celta ve a 3 puntos, daría ahora mismo plaza para disputar el próximo curso la máxima competición europea, algo que también otorgaría el ser campeón de Europa League, un hito que está a solo 6 partidos de distancia. Finalmente, la presidenta ha destacado la importancia del respaldo institucional, agradeciendo la presencia del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la expedición. “Que todas las instituciones estén a nuestro lado nos hace más fuertes y nos hace más grandes”, ha afirmado. Sobre la candidatura de Vigo para el Mundial, ha preferido ser prudente y esperar la decisión de la FIFA sobre las futuras sedes para 2030.