Las matemáticas del PP: Málaga "pierde 1.300 millones" por el AVE en Semana Santa cuando en 2025 toda Andalucía generó 500 millones

Moreno Bonilla hace tiempo que convirtió las infraestructuras ferroviarias en un campo de batalla con el Gobierno central, donde los números, más que reflejar una realidad contable, actúan como munición electoral. El último episodio de esta guerra de confrontación para desviar el foco tiene como protagonista la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Málaga con la Semana Santa como telón de fondo. Tras dos meses de interrupción del servicio del AVE, el enfado ciudadano y empresarial es, sin duda, más que legítimo. Sin embargo, el discurso adoptado por el PP andaluz y ciertos sectores de la hostelería malagueña ha introducido en el debate una cifra que merece, cuanto menos, pasar por la lupa: los supuestos 1.300 millones de euros de pérdidas. Mientras que la Semana Santa generó en Andalucía en 2025 en torno a los 500 millones de euros de beneficio, según el propio consejero de Turismo, Arturo Bernal, ahora Moreno Bonilla y algunos sectores de la hostelería malagueña se están agarrando a un número que parece estar un tanto inflado, porque hablan de pérdidas de hasta 1.300 millones de euros solo en Málaga. El relato es claro: la falta de AVE está desangrando la economía malagueña. Pero cuando cuando se cruzan los datos con los registros históricos del propio gobierno andaluz, las matemáticas empiezan a chirriar estrepitosamente. Este relato, enarbolado precisamente este mismo miércoles por el presidente de la comunidad autónoma, eleva hasta 1.300 millones de euros con el adjetivo de pérdidas económicas indirectas. Igualmente, la cifra está respaldada por unos números tan inverosímiles que es imposible no dudar de que las pérdidas alcancen esa cifra. Para poner en perspectiva la magnitud de esos 1.300 millones de euros, es necesario recurrir a una de las joyas de la corona del turismo andaluz: la Semana Santa. Según los propios cálculos de la Junta de Andalucía, difundidos en años anteriores por la propia Junta de Andalucía y refrendados en ferias como Fitur, el impacto económico total de la Semana Santa en toda la comunidad autónoma ronda los 500 millones de euros. La pregunta se formula sola: ¿Cómo es posible que la alteración de una sola vía de transporte, hacia una sola provincia (Málaga), genere unas pérdidas económicas que casi triplican lo que recauda toda Andalucía -con sus ocho provincias a pleno rendimiento- durante su semana turística más importante del año? La desproporción es tan evidente que el "baile de cifras" ha sido rápidamente contestado por la oposición. Desde el PSOE de Málaga se ha negado categóricamente este impacto económico, acusando a la Junta de utilizar el legítimo malestar por los problemas ferroviarios para construir un agravio hiperbólico contra el Gobierno central. Y es que, si bien la falta de conexiones frena el dinamismo de los negocios, los hoteles, los congresos y la restauración, elevar el daño a 1.300 millones de euros requiere una contabilidad creativa difícil de justificar bajo cualquier modelo macroeconómico serio. Para que nos hagamos otra idea de lo estratosférico de la cifra,hagamos una regla de tres...