Iberdrola y Endesa encuentran a su mejor aliada en Bruselas: así es el plan europeo que quiere salvar Almaraz

El telón de fondo no podría ser más tenso. En medio de un clima de urgencia marcado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, Europa se asoma al abismo energético. Como ya analizamos en Xataka , la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, rompió recientemente un tabú histórico en París al entonar el mea culpa continental, admitiendo que la Unión Europea "cometió un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones". Aquel discurso de la mandataria alemana, que paradójicamente formó parte del gobierno que impulsó el desmantelamiento atómico en su país, no ha tardado en materializarse en presiones políticas. Hoy, ese giro europeo aterriza directamente en Cáceres, convirtiendo a Bruselas en el gran aliado de Iberdrola, Endesa y Naturgy en su pulso contrarreloj para evitar el cierre de la central nuclear de Almaraz. Bruselas avala la petición de las eléctricas. En plena tormenta energética, la Comisión Europea se ha abrazado a la energía atómica. Von der Leyen ha enviado una misiva a los líderes de la Unión Europea de cara a la cumbre de presidentes en la que recalca la necesidad de "evitar la retirada prematura de activos, como las instalaciones nucleares existentes". Para la presidenta del Ejecutivo comunitario, estas infraestructuras son clave porque "pueden seguir suministrando electricidad fiable, de bajo coste y bajas emisiones". Este posicionamiento sugiere a los Estados miembros que retrasen los cierres programados de sus centrales. En la práctica, es un salvavidas lanzado a las eléctricas españolas. Tal y como apuntan desde Roams , Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Naturgy (11%) han solicitado formalmente prorrogar la vida útil de Almaraz hasta el año 2030, con la vista puesta en alcanzar los 60 o incluso 80 años de funcionamiento. En Xataka "Un error estratégico": años después, la Unión Europea admite que se equivocó dando por muertas las nucleares Un choque de trenes. La defensa de la nuclear no responde a un repentino despertar ecologista, sino a una cuestión de supervivencia económica y geopolítica. Como explica El Plural , el encarecimiento de la energía por la Guerra en Irán ya tiene efectos devastadores: desde finales de febrero, la UE ha gastado 6.000 millones de euros adicionales en importaciones de combustibles fósiles. Europa cree que la energía atómica es la salvación económica para frenar esta sangría, pero el Gobierno de España opina todo lo contrario. Sin embargo, esta recomendación de Bruselas ha levantado ampollas en España. Tal y como detalla eldiario.es , la postura de Von der Leyen supone una injerencia en la política energética de los Veintisiete, desatando una polémica directa con Teresa Ribera, vicepresidenta europea para una Transición Limpia. Ribera le ha recordado a la presidenta que, igual que ella no podía decirle a Francia qué hacer con su energía cuando era ministra, Von der Leyen no puede dictar a los países su mix eléctrico. "Cada Estado miembro es competente para decidir de acuerdo con sus circunstancias", sentenció Ribera. El plan de choque a dos velocidades. Para evitar que el shock energético arrase con la economía a corto plazo, la Comisión Europea plantea un paquete de intervención : rebajas directas de impuestos en la factura de la luz, intervención en el mercado de CO2 para frenar la volatilidad y un tope al precio del gas. En esta línea, la denuncia clave de Von der Leyen es sobre la fiscalidad energética que está ahogando la transición, ya que en algunos casos la electricidad está gravada "hasta quince veces más que el gas". A largo plazo, la UE no apuesta tanto por construir macrocentrales tradicionales, sino que ha destinado 200 millones de euros para desarrollar Pequeños Reactores Modulares (SMR) de cara a la década de 2030. Pero en el plano nacional, las directrices europeas chocan con un muro. Según Expansión , el Ministerio para la Transición Ecológica se mantiene firme en su calendario de cierre (2027 para el primer reactor de Almaraz y 2028 para el segundo) apostando por un modelo cien por cien renovable. De hecho, el Ejecutivo recuerda que fueron las propias empresas las que en 2019 optaron por el cierre ante la negativa gubernamental a concederles las rebajas fiscales que exigían. El temido "efecto dominó". El debate de Almaraz ha trascendido los despachos para pisar la calle. Como señala Artículo 14 , el giro de Von der Leyen ha dado alas a la plataforma "Mujeres por Almaraz", que agrupa a más de 2.000 vecinas del Campo Arañuelo. Su portavoz, María Jesús Lapeira, advierte de que el desmantelamiento arrasaría con 4.000 empleos directos e indirectos. Pero el problema técnico para España va mucho más allá de Cáceres. Como detallábamos en Xataka , retrasar Almaraz a 2030 desataría un "efecto dominó" logístico y normativo. Si se aplaza su cierre, coincidiría en el tiempo con la clausura de Ascó I y Cofrentes. Dado que desmantelar cuatro reactores a la vez es inviable, esto obligaría a empujar también los cierres de Ascó II, Vandellós II y Trillo mucho más allá de 2035, haciendo saltar por los aires el actual Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La gran paradoja del mercado . Al final, la resolución de este conflicto geopolítico y social podría dictarla el propio mercado. A principios de marzo el reactor de Almaraz II tuvo que desconectarse de la red eléctrica; no fue por un problema de seguridad, sino por la cruda realidad financiera: los embalses llenos y el fuerte viento hundieron el precio de la luz a cero. Esto, sumado a una carga impositiva que supone el 75% de sus costes variables, hizo que mantener la central encendida fuera económicamente insostenible para sus dueños. Nos encontramos ante la tormenta perfecta. Europa abraza a la desesperada la energía nuclear por el miedo a Irán y a la pérdida de competitividad frente a China. Las eléctricas utilizan este aval para presionar por rebajas fiscales en España. El Gobierno y el ecologismo se resisten a alterar su hoja de ruta verde. Y mientras tanto, la imparable y barata generación renovable de sol y viento amenaza con expulsar del mercado a las mismas centrales nucleares que los líderes políticos hoy intentan salvar. Imagen | Frobles y European Parliament Xataka | El "efecto dominó" de Almaraz: retrasar el cierre de una sola central obliga a rediseñar todo el mapa energético de España - La noticia Iberdrola y Endesa encuentran a su mejor aliada en Bruselas: así es el plan europeo que quiere salvar Almaraz fue publicada originalmente en Xataka por Alba Otero .