La historia de los balones mundialistas culmina este año con el Trionda 2026, una pieza de alta ingeniería que rinde tributo a Canadá, México y Estados Unidos mediante un diseño de cuatro paneles aerodinámicos. Este esférico hereda la tecnología de sensores del Mundial 2022 para optimizar el VAR, marcando un hito desde las antiguas vejigas de animales hasta la actual integración de microchips y materiales sintéticos impermeables.