Aunque mayo pueda parecer lejano, Caravaca de la Cruz ya calienta motores para sus fiestas en honor a la Santísima y Vera Cruz, con los Caballos del Vino como principal reclamo. Esta celebración, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2020 y de Interés Turístico Internacional, atrae cada año a miles de visitantes de todo el mundo. El presidente de los Caballos del Vino, Jesús Torres, ha señalado que, aunque se trabaja durante todo el año, "a partir de esta fecha ya se acelera todo". Jesús Torres destaca que los días imprescindibles para cualquier visitante son el 1 y 2 de mayo. El día 1 se celebra el concurso de 'Caballo a Pelo', una competición morfológica donde se premia al mejor ejemplar sin los característicos enjaezamientos. El día 2 es el día grande, cuando los caballos desfilan engalanados y tienen lugar dos concursos simultáneos: el de enjaezamiento, que premia el manto y las piezas que visten al animal, y la emblemática carrera en la cuesta del Castillo. La carrera de los Caballos del Vino es el acto por excelencia, un evento que une "pasión y riesgo", según Torres. En ella, el caballo, completamente vestido, es guiado por cuatro caballistas que corren a través de la multitud que abarrota la cuesta del Castillo. El objetivo es recorrer el trayecto en el menor tiempo posible sin que el caballo pierda ninguna pieza de su atuendo. El presidente ha querido destacar que, aunque “es una carrera muy emocionante, pero no exenta de riesgo”, tanto para los corredores como para el público, los caravaqueños son muy acogedores y se preocupan por la seguridad. Indican a los visitantes dónde colocarse para no correr peligro y no interferir en la carrera. Además, Torres recuerda que "no se deberían de portar objetos, pamelas, sombreros, algo que pudiera distraer la rotación del caballo" para evitar incidentes. La magnitud de la fiesta se refleja en sus cifras: participan alrededor de 57 peñas, que agrupan a unos 8.000 o 9.000 peñistas y caballistas, sin contar al resto de vecinos y la gran afluencia de turistas nacionales e internacionales. Por ello, se recomienda planificar el viaje y buscar alojamiento con antelación para no perderse este evento único que tiene lugar en el marco de las fiestas patronales, que incluyen otros actos igualmente de especiales y que hay que ver por lo menos una vez en la vida.