La depuración de las voces críticas en el seno de Vox, incluyendo sus rostros más conocidos e incluso a los fundadores del partido, no ha frenado la inestabilidad en su seno. Así, a la actual dirección, liderada de forma férrea por Santiago Abascal, no le quedan ya manos para taponar todas las vías de agua que van apareciendo.