Jeremy Corbyn, Pablo Iglesias y el grupo Kneecap, entre los participantes de la flotilla a Cuba

El convoy tiene previsto llegar este fin de semana a la isla con 20 toneladas de ayuda en un contexto de presión y amenazas por parte de Donald Trump “Tendré el honor de tomar Cuba”: Trump redobla la presión sobre la isla en plena asfixia energética de EEUU Los líderes de izquierda Jeremy Corbyn, Clara López y Pablo Iglesias están entre las decenas de legisladores, sindicalistas y políticos que participarán en un convoy de ayuda humanitaria a Cuba que tiene previsto llegar a la isla este fin de semana en medio de las amenazas lanzadas por Donald Trump contra la isla. La iniciativa, llamada flotilla 'Nuestra América', contará también con la participación de Cuban Americans for Cuba, una red de activistas cubano-estadounidenses que se sumará a la entrega de suministros y a las actividades previstas en la capital cubana, de acuerdo con un comunicado. Entre los participantes figuran el británico Jeremy Corbyn, la colombiana Clara López, el español Pablo Iglesias, el estadounidense Hasan Piker, el grupo irlandés Kneecap y el líder sindicalista estadounidense Chris Smalls. También participarán Gerardo Pisarello Prados, parlamentario español, y David Adler, coordinador general de la Internacional Progresista. Según los organizadores, una primera delegación partió desde Italia con más de cuatro toneladas de medicamentos, que forman parte de un total superior a 20 toneladas de ayuda que el convoy prevé distribuir por vía aérea, terrestre y marítima en distintas zonas de Cuba. La misión se desarrolla en un contexto de dificultades económicas en Cuba y de prolongadas tensiones en las relaciones entre el país y Estados Unidos. Cuba atraviesa una grave crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde inicios de año por el bloqueo petrolero de EEUU, que ha provocado un parón casi total de la economía. Washington y La Habana han confirmado recientemente acercamientos diplomáticos entre ambos Gobiernos, y Cuba anunció esta semana cambios económicos que relajan las restricciones a la inversión privada en la isla, sujeta desde los años 60 a un embargo por parte de EEUU.