El Extremadura Arroyo de voleibol recibió este miércoles un reconocimiento a su trayectoria y al esfuerzo sostenido durante años en la élite y la semielite del voleibol nacional. A las puertas de cerrar una temporada que acabará con el descenso de la Superliga Femenina 2, el club volvió a poner en valor una historia poco habitual: la de un equipo de un municipio de menos de 5.000 habitantes que ha logrado competir durante 12 campañas en esta categoría y durante cuatro en la máxima división.