El pleno de control celebrado este miércoles en el Congreso estuvo cargado de malos presagios, con el Gobierno de Pedro Sánchez y los partidos más pendientes del relato que de una respuesta eficaz a la crisis económica derivada de la guerra en el Golfo Pérsico. Sánchez defendió su “plan de respuesta integral” frente a la subida de los combustibles y la electricidad, pero el tono del debate con la oposición sonó por ambas partes demasiado a precampaña y demasiado poco a política de Estado en un momento que la requiere.