Lucía, de 20 años, padece el síndrome de Ohtahara, un trastorno neurológico muy poco frecuente con el que vive desde su nacimiento y será expulsada del sistema público de educación este año. Está escolarizada en el centro de Educación Especial María Montessori de Córdoba, pero en cuanto se acabe este curso tendrá que abandonar su cole por culpa de un decreto que las familias consideran "discriminatorio".