Una visión desde EE UU de la respuesta de España ante la crisis con Irán: cuando la prudencia no basta

Seguir la política exterior española desde Estados Unidos se parece, a veces, a un ejercicio de antropología política. La distancia no solo cambia el ángulo desde el que se observan los acontecimientos, también revela con más claridad las tensiones entre el discurso y la práctica. En Washington, cuando se analiza una crisis internacional, el debate raramente gira en torno a quién posee la superioridad moral. La conversación suele ir por otro camino. ¿Quién toma decisiones reales? ¿Quién está dispuesto a asumir riesgos? ¿Quién intenta atravesar la tormenta procurando no pagar demasiado coste político?