"Estás pagando impuestos porque se suben los salarios con la inflación y pasan a unos tramos de IRPF más altos, por eso hacen falta unos nuevos Presupuestos Generales del Estado"

El Gobierno ha decidido prorrogar los Presupuestos Generales del Estado del año 2023, una situación que, según los expertos, tiene consecuencias directas sobre los ciudadanos y la capacidad de crecimiento del país. Para analizar este escenario, el catedrático de economía de la Universidad CEU San Pablo, Rafael Pampillón, ha intervenido en el programa 'La Linterna' de COPE con Ángel Expósito, donde ha desgranado los efectos de gobernar con unas cuentas desactualizadas. Pampillón ha subrayado que los presupuestos son una herramienta fundamental, especialmente en momentos de alta incertidumbre. En ellos se definen los impuestos que pagan los ciudadanos y, a su vez, cómo se distribuye ese gasto público en áreas prioritarias como la sanidad, la educación, la defensa o las pensiones. "Es muy importante que en momentos de incertidumbre tengamos claro el marco económico presupuestario en el que se desenvuelve el estado", ha señalado el catedrático. Uno de los efectos más directos de no actualizar las cuentas es la pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores. Pampillón ha explicado que, con la inflación, muchos salarios han subido, provocando que los contribuyentes salten a tramos de IRPF más altos y paguen más impuestos, un efecto que podría corregirse en un debate presupuestario. "Es mucho más de lo que parece la importancia que tiene", ha afirmado. La falta de unos nuevos presupuestos también paraliza la inversión pública. El economista ha destacado que el mantenimiento de infraestructuras críticas, como "las vías del tren, de las carreteras" o los puertos, depende de las partidas aprobadas en las cuentas públicas, que ahora quedan congeladas y sin capacidad de adaptación a nuevas necesidades. Desde el año 2023, la población en España ha experimentado un aumento de 1,7 millones de personas, muchos de ellos trabajadores que demandan servicios públicos. Esta nueva realidad demográfica exige más recursos para sanidad y educación pública, así como inversiones en energía y vivienda, algo que los presupuestos prorrogados no contemplan. Según Pampillón, las circunstancias del país han cambiado, pero el presupuesto no, por lo que "ese guante, que es el presupuesto, no se ajusta bien a la mano".