El tramo final del partido de Champions League entre el Liverpool y el Galatasaray se vio interrumpido por un aparatoso accidente del futbolista del equipo turco, Noa Lang. En un lance del juego, Lang salió con velocidad por uno de los fondos y para evitar el impacto puso la mano por delante con tan mala suerte que se cortó en un dedo. La realización de la televisión evitó repetir la secuencia, dada la sensibilidad de las imágenes. Lang se mareó del dolor y necesitó varios minutos de asistencia sobre el césped antes de abandonar el terreno de juego en camilla, apretándose la venda que le colocaron sobre el dedo afectado, entre aplausos del público de Anfield.