Las urgencias que nos inventamos

Recuerdo el día en que vacié el pequeño despacho del departamento después de la jubilación de una profesora. Durante años aquella profesora había vivido cada reunión con una intensidad casi épica. Todo debía quedar registrado y firmado: informes, actas, correos, discusiones que parecían decisivas. Tras el verano, yo ocupé su lugar en el departamento. Una... Leer más La entrada Las urgencias que nos inventamos aparece primero en Zenda .