José Ángel Antelo, expresidente de VOX en Murcia: "El Comité Ejecutivo Nacional se ha convertido en una figura decorativa que no representa lo que los afiliados han votado"

El expresidente de Vox en Murcia, José Ángel Antelo, ha roto su silencio en el programa 'El Cascabel' de TRECE, presentado por José Luis Pérez, para abordar la crisis interna que atraviesa la formación. Frente a las acusaciones de deslealtad, Antelo ha asegurado que sus críticas no son nuevas y que las expresó por los cauces internos cuando aún estaba en el cargo. "Yo lo dije cuando estaba dentro", ha afirmado, revelando que elaboró informes para la secretaría general y el Comité Ejecutivo Nacional que "ni se me ha contestado". Para Antelo, la única solución a la creciente "desafección" y la pérdida de una "ilusión puesta en un proyecto" es la celebración de un congreso. "La única fórmula es que haya un congreso donde los que mandan, que son los afiliados, opinen y voten", ha defendido, desestimando que el Partido Popular esté detrás de este movimiento crítico: "Me parece una broma de mal gusto", sentenció. El que fuera líder de Vox en la Región de Murcia ha sido tajante al describir la situación del máximo órgano de decisión del partido. Según Antelo, el Comité Ejecutivo Nacional ha perdido toda su capacidad real, una crítica que ha resumido en una frase contundente durante su intervención. Antelo ha relatado cómo se le intentó apartar en Murcia, una región con una de las mayores cifras de afiliados y donde las encuestas apuntaban a Vox como primera fuerza política. "Vino aquí la secretaria general adjunta a decirme que tenía que dimitir. Yo le digo que me lleven al Comité Ejecutivo Nacional y que me cesen, pero eso no sucede, me obligan a dimitir", ha explicado. Ante su negativa, ha denunciado "malas prácticas" para forzar su cese, como la dimisión simultánea de cinco miembros de su equipo, algunos de los cuales, según él, le llamaron "llorando". Preguntado por el periodista José Luis Pérez sobre las denuncias de otros críticos, como las de García-Gallardo sobre "empresas que están parasitando al partido", Antelo ha revelado su propia experiencia. Ha confirmado que, como portavoz del grupo parlamentario, se negó a firmar convenios con el ISEP (Instituto Superior de Sociología y Economía) para la formación de diputados. "Rechazo hacerlos porque son unos títulos que no están homologados y los recursos son extremadamente escasos", ha justificado, añadiendo que no consideraba que fuesen a mejorar la capacidad de los diputados. Sobre la posibilidad de que su destitución estuviera vinculada a esa negativa, Antelo se ha mostrado cauto pero contundente. "Espero que no, serlo así sería absolutamente preocupante", ha declarado, ya que implicaría que "los intereses de España no son lo primero". Antelo también ha puesto sobre la mesa la necesidad de definir posturas claras en temas capitales y en la relación con otros partidos. Ha criticado los vaivenes del partido respecto al Partido Popular, afirmando que no se puede amenazar con no pactar si no rompen con el PSOE en Europa y, "dos o tres días después, acordar con el Partido Popular". A su juicio, estas contradicciones generan "dudas en el propio electorado" y frustración. En el plano internacional, ha calificado de "extraña" la decisión de abandonar el grupo político de Giorgia Meloni, un activo que considera fundamental, para unirse al de Viktor Orbán "sin una mera explicación". Para Antelo, es una cuestión de "gratitud" hacia una líder que "siempre ha respaldado el proyecto de Vox". Finalmente, aunque ha asegurado que no pone "en cuestión el liderazgo de Santiago Abascal", sí ha criticado el modelo de organización, que "crece sobre arenas movedizas" y proyecta una imagen de división. "Si estos señores son incapaces de gobernarse a sí mismos, ¿cómo va a gobernar un país?", se ha preguntado. Sobre su relación personal con Abascal, ha revelado que le llamó tras su cese, pero el líder de Vox "no me cogió el teléfono".